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Ruido en el tubo de escape al acelerar: causas

El escape de un coche debería oírse poco: un murmullo constante que sube de tono al acelerar. Cuando aparece un sonido nuevo, ronco, metálico o a golpes, suele haber algo roto o suelto en algún punto de los varios metros de tubo que van desde el motor hasta la parte trasera. Un ruido en el tubo de escape no siempre es grave, pero hay un caso que sí lo es: cuando los gases se escapan antes de tiempo y pueden llegar al interior del coche.

Tubo de escape de un coche visto desde abajo, revisando el origen de un ruido al acelerar
El escape recorre todo el bajo del coche; el ruido puede nacer en cualquier tramo.

Cómo es el sistema de escape

Los gases salen del motor por el colector, pasan por el catalizador (y en los diésel también por el filtro de partículas), recorren el tubo intermedio y atraviesan uno o varios silenciadores antes de salir por la cola. Todo el conjunto cuelga del bajo del coche mediante soportes de goma y está unido por juntas y abrazaderas. Cada uno de esos puntos puede fallar con el tiempo, con el calor y con los golpes de badenes y bordillos.

Qué indica cada tipo de ruido

Sonido ronco y fuerte, como un coche deportivo

Es el síntoma típico de un escape roto o un silenciador perforado. La corrosión, que avanza desde dentro por la condensación de agua, acaba abriendo agujeros. El ruido aumenta mucho al acelerar y a veces se nota una vibración en el piso. Si el ruido parece venir de la zona del motor, puede ser la junta del colector o una fisura en él.

Traqueteo metálico al ralentí o al pasar baches

Suele ser una pantalla térmica suelta. Son chapas finas que protegen los bajos del calor del escape, y cuando se oxidan sus anclajes vibran como una lata. También puede tratarse de una abrazadera floja o de un silenciador cuyo interior se ha desprendido. Es molesto, pero rara vez es peligroso de forma inmediata.

Golpes secos al arrancar, al frenar o al cambiar de marcha

Apunta a un soporte de goma roto. El tubo queda colgando más de la cuenta y golpea contra los bajos cuando el motor se mueve. Si se deja, el tubo puede llegar a romperse por la vibración.

Silbido o soplido al acelerar

Un silbido agudo que aumenta con el acelerador puede deberse a una pequeña fuga en una junta cercana al motor. En motores turbo, un silbido nuevo también puede venir de una fuga de presión en los manguitos de admisión, que no es del escape aunque lo parezca. En ese caso suele ir con pérdida de potencia.

Petardeo o explosiones por la cola

Los petardazos al soltar el acelerador o al acelerar suelen tener que ver con la combustión: mezcla incorrecta, fallos de encendido o un sensor que da lecturas erróneas. Aquí el escape solo es por donde se manifiesta; el origen está en el motor y conviene una diagnosis.

Goteo de agua por la cola

No es un ruido, pero preocupa a muchos conductores. Algunas gotas de agua por el escape, sobre todo en frío, son normales: es condensación del vapor que produce la combustión.

El riesgo que no debes ignorar: gases en el habitáculo

Una fuga en la parte delantera o central del escape puede dejar entrar gases al interior del coche, sobre todo parado con el motor en marcha o en atascos. Los gases de escape contienen monóxido de carbono, que no huele ni se ve, y que provoca dolor de cabeza, mareo y somnolencia.

Si notas olor a gases dentro del coche, o tú o tus acompañantes tenéis dolor de cabeza o mareo mientras conducís, abre las ventanillas, detén el coche en un lugar seguro, apaga el motor y sal del vehículo. No sigas circulando con el coche hasta que se revise. Si alguien se encuentra mal, llama al 112.

Nunca dejes el motor encendido en un garaje cerrado, y menos aún con una fuga de escape.

Cómo localizar el origen

Con el motor frío y el coche en un lugar seguro, mira el escape desde atrás y por debajo, sin meterte bajo un coche que no esté bien calzado. Busca:

Con el motor en marcha, el ruido suele aumentar cerca del punto de la fuga, pero no acerques las manos a un escape caliente: alcanza temperaturas que provocan quemaduras graves.

Escape, ITV y multas

Un escape con fugas, roto o con un ruido excesivo es uno de los puntos que se revisan en la ITV, junto con las emisiones. Además, las fugas antes del catalizador o de la sonda lambda alteran las lecturas de la centralita y pueden encender el testigo de motor. Repararlo a tiempo suele ser más sencillo que esperar a que el tramo entero se desprenda.

Cuándo pedir que lo revisen

Un traqueteo de una pantalla térmica puede esperar unos días, pero un ruido ronco nuevo, golpes del tubo contra los bajos o cualquier olor a gases merecen una revisión pronto. Con un taller móvil en Madrid podemos revisar el escape donde tengas el coche, localizar el origen del ruido y decirte si la reparación se puede hacer en el sitio o si el tramo necesita sustitución en taller.

Preguntas frecuentes

¿Por qué hace ruido el tubo de escape al acelerar?

Lo más habitual es un escape o silenciador perforado por la corrosión, una junta que fuga o un soporte roto. El ruido aumenta al acelerar porque sale más volumen de gases por el punto dañado.

¿Es peligroso circular con el escape roto?

Puede serlo si la fuga está en la parte delantera o central, porque los gases pueden entrar en el habitáculo. Si notas olor a gases, dolor de cabeza o mareo, para en un lugar seguro, apaga el motor, sal del coche y no sigas circulando.

¿Qué es el ruido de lata que hace mi coche al ralentí?

Casi siempre es una pantalla térmica con los anclajes oxidados que vibra. No suele ser urgente, pero conviene fijarla o sustituirla para que no acabe cayéndose.

¿Es normal que salga agua por el tubo de escape?

Sí, unas gotas, sobre todo con el motor frío. Es el vapor de agua de la combustión que se condensa en el escape.

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